Hoy sábado de Gloria quiero hablar un poco sobre la educación espiritual, recordar que el amor de nuestro señor Jesús es mas fuerte que la muerte. Enseñemos el camino que nuestros hijos deben seguir hasta Jesús.

Lo primero que debemos hacer es enseñar a nuestros hijos acerca de Dios: “¿Cómo, pues, invocarán a aquel en quien no han creído? ¿Y cómo van a creer en Aquel de quien nunca han oído? (Romanos 10:14).

Es de vital importancia para nuestros hijos conocer la verdad sobre el mundo, sobre ellos mismos y sobre su Creador, tal como se nos revela en la Biblia. Esta enseñanza puede comenzar desde una edad muy temprana, por ejemplo, leyendo historias bíblicas, cantando canciones juntos, pero también haciendo que Dios sea parte de nuestra vida diaria. Como Dios ordenó a los israelitas:
“Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas. Y estas palabras que te mando hoy estarán en tu corazón. Las enseñarás diligentemente a tus hijos y hablarás de ellas cuando te sientes en tu casa, cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. Las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos. Las escribirás en los postes de tu casa y en tus puertas ”(Deuteronomio 6: 5-9).

Esta enseñanza es principalmente responsabilidad de los padres, pero también puede ser apoyada por otros cristianos. Muchas iglesias ofrecen clases de escuela dominical, en algunos países hay escuelas cristianas y hay muchos libros, canciones e ideas de manualidades útiles para ayudar a los padres con su tarea. Esto es especialmente importante si los padres mismos son nuevos en la fe o si solo uno de los padres es cristiano.

Educar en la Fe