En 1981 el filósofo llamado Hilary Putnam planteó la posibilidad –si bien no fue el primero en escribir sobre ésta idea, es el más conocido– de que fuéramos cerebros en cubetas y nada más.

Como bien ha demostrado la ciencia, todo lo que sentimos y experimentamos, no es más que una serie de impulsos eléctricos recogidos por nuestros sentidos e interpretados por nuestro cerebro.

Saltándonos al intermediario, la idea es que una supercomputadora podría engañar a un cerebro siempre y cuando ésta estuviera bien conectada y suministrara los impulsos eléctricos adecuados. El cerebro, colocado en un liquido nutriente dentro de un frasco, viviría en una realidad virtual sin saber que todo lo que experimenta es falso.

Una idea filosofica ampliamente utilizada en experimentos mentales sobre nuestras ideas de conocimiento, la realidad, la verdad, la mente y el significado. Y que debió servir de inspiración a los hermanos Wachowski para su trilogía Matrix.

El cerebro en una cubeta!

1 comment