Reír llorando

Viendo a Garrick -actor de la Inglaterra- el pueblo al aplaudirlo le decía: «Eres el más gracioso de la tierra, y más feliz…» y el cómico reía.
Víctimas del spleen, los altos lores en sus noches más negras y pesadas, iban a ver al rey de los actores, y cambiaban su spleen en carcajadas.
Una vez, ante un médico famoso, llegóse un hombre de mirar sombrío: sufro -le dijo-, un mal tan espantoso como esta palidez del rostro mío.