Cuentan que el alma de una joven mujer se había perdido, ésta había sido víctima de la brujería, pues ella enfermó y nunca le hallaron la causa de su enfermedad, por más que los doctores le hicieron exámenes no dieron un diagnóstico.
La joven quien tenía por nombre Luciana murió a la edad de 28 años. Un hombre enamorado supuestamente la embrujó al verse rechazado. Luciana era una mujer muy hermosa y de buena familia.
Su madre todas las noches rezaba por el alma de su hija. Ella decía verla, que se le aparecía por las noches pidiendo que no dejara de rezar pues en el lugar donde se encontraba habían demonios que la torturaban sin descanso, y que con sus rezos parecía abrirse una puerta que irradiaba una luz potente. Le rogaba que no se detuviera de rezar hasta que esa puerta estuviera completamente abierta para ella poder huir.
Luciana, lloraba de agonía y pedía clemencia pero los demonios solo se reían, pero había uno que la lastima lo menos posible. Ella poco a poco se le fue acercando para ganar su confianza.
El demonio que tenía por nombre "Fagfa" parecía impresionarle la belleza de Luciana. Con el tiempo fue haciendo que los demás se fueran apartando de ella y ya no sufriera tanto. Luciana, había ganado su confianza hasta ganárselo como amigo.
"Fagfa" fue disminuyendo su agonía mientras que ella lo enamoraba con sus cuentos de fantasía, sus bromas blancas, chistes sin sentidos. Aquella puerta ya estaba un poco más abierta gracias a las oraciones de su madre. Luciana podía ver eso pero no le comentaba nada a "Fagfa"
Llegó un momento en que sólo "Fagfa" se quedó con ella. Luciana ya no sufría, es más parecía más placentera su estadía por el infierno, estaba segura que "Fagfa" la amaba. Ella parecía amarlo también pues después de tantas pláticas, bromas, chistes se acercaron tanto que llegó a darle un beso. "Fagfa" no podía estar más enamorado, conoció el sentimiento del amor, llegó hasta el punto de curar sus heridas con sus manos y boca.
Luciana, sonreía y dejó de aparecersele a su madre, era tanta su felicidad que parecía no querer irse. Pero ella y "Fagfa" no contaban con que el rey de las tinieblas, satanás se daría cuenta. Mandó a llamar a "Fagfa" y dió orden de que los demás demonios lo torturaran a él con látigo y cuchillos, introduciendo éstos una y otra vez sin descanso.
Luciana, cuando ya no vió a "Fagfa" sino a los demonios que se habían ido regresar donde ella comenzó a suplicar de nuevo clemencia. Aquella puerta parecía que le faltaba poco para cerrarse. Ella les preguntaba por "Fagfa" pero no había respuesta, hasta que un día uno de los demonios le dijo que "Fagfa" iba a ser sacrificado y destruido.
Luciana comenzó a llorar y pidió no le hicieran daño, satanás se dió cuenta del amor que sentían ambos. Armó un plan con el fin de probar su amor.
Platicó con "Fagfa" le dijo que le iba a dar otra oportunidad, que volvería donde Luciana, pero que tenía que torturarla si no él sería sacrificado y destruido. Luego de eso habló con Luciana, fue extensa la plática y propuso algo muy tentador. Luciana, ya se había fijado que aquella puerta ya le faltaba muy poco para cerrarse y que tenía que salir de ahí a como diera lugar, dejando a su amor atrás.
Cuando llegó el día en que se encontraron de nuevo, Luciana y "Fagfa" se abrazaron y besaron, él le dijo con lágrimas que tenía que lastimarla si no sería destruido. Luciana comenzó a llorar y le pidió perdón, ella no quería que él sufriera.
Ella le pidió que huyeran, le mostró la puerta que daba la salida de ese lugar. Era tan grande el amor que sentía "Fagfa" por ella que de inmediato aceptó. Comenzaron a planear como caminar hasta la puerta sin que nadie los fuera a ver. Los demonios que la torturaban habían desaparecido por un momento Luciana le dijo que esa era la oportunidad.
Empezaron a caminar a la puerta tomados de la mano, "Fagfa" le sonreía y parecía feliz de irse con ella, mientras que a Luciana comenzaron a agujarsele los ojos, soltó su mano y le clavó un cuchillo directo al corazón no una sino varias veces hasta que éste cayera al suelo. "Fagfa" cayó arrodillado, y lloró con dolor, el amor de su vida lo había traicionado pues en eso el diablo se les apareció y se carcajeo y con burla le dijo "iluso, creíste que te amaba?, mira nada más, pudo más sus ganas de salir de este lugar que tu asqueroso amor. Hice un trato con ella, la dejaba ir si te destruía a ti"
Fagfa herido cayó al suelo con su vista fija hacia Luciana, su cara empapada de lágrimas mientras agonizaba. satanás se le acercó y le dió la estocada final, destruyendolo completamente hasta hacerlo cenizas. Luego miró  a Luciana, se sonrió hasta que se empezó a carcajear. Luciana, entonces miró hacia la puerta y ésta estaba ya cerrada. Con angustia miró a satanás y le dijo que tenía que dejarla salir, que ese había sido el trato.
Satanás volvió a burlarse de ella y le dijo "tú misma hiciste que esa puerta se cerrara, tu corazón no es bueno, perteneces a este lugar, el cielo no acepta a traicioneros y mentirosos y tú traicionaste a" Fagfa" y le mentiste. Luciana entonces le dijo ¡me tendiste una trampa! Satanás entonces le dijo "no, tú actúaste conforme a lo que hay en tu corazón"
"Fagfa" siendo un demonio llegó a enamorarse de tí y tú que aparentabas ser buena nunca lo amaste. Ahora sin él en el infierno sufrirás como todas las almas que hay aquí.
A "Fagfa" lo hirió de muerte el amor que sentía por Luciana hasta morir. Luciana ahora sufrirá por no haber valorado aquel amor que "Fagfa" le ofreció sin condición.

Un demonio herido por amor!